Así lo entienden un grupo de investigadores provenientes de diversas instituciones que han publicado en la revista Geofocus el artículo «Análisis de los usuarios y usos de los MDE en España». El texto recoge la caracterización de los usuarios y usos de los Modelos Digitales de Elevaciones MDE (MDE05, MDE25 y MDE200) que se descargan del Centro Nacional de Información Geográfica CNIG de España. Esta caracterización se ha realizado a partir de más 12.000 encuestas rellenadas voluntariamente en el momento de la descarga durante el año 2014.

Resultados y análisis estadístico

Los resultados del análisis confirma algunas intuiciones. Así descubrimos que el producto más descargado es el MDT05 «y conforme aumentamos el paso de malla, y por tanto disminuye la resolución, la cantidad de descargas va disminuyendo» La explicación es sencilla, cuando descargamos información geoespacial queremos utilizar siempre los datos con mayor resolución, independientemente que sea adecuado o no para un trabajo concreto.

También hay lugar para algunas sorpresas. Lama la atención que el 70% de las personas que han descargado algún MDE y han rellenado la encuesta declaran que van hacer uso particular de los datos. Hay que tener en cuenta que hasta primeros del año 2016 la información geográfica digital generada por el IGN y comercializada/difundida por el CNIG aún distinguía entre licencia de «uso comercial» y «uso no comercial».

El análisis de resultados recoge también información sobre la distribución geográfica, descargas medias, etc. escubrimos también que el lugar de descarga mayoritario es España, que el 60% de las personas solo realizó una descarga, o que para un 60% de las encuestas rellenadas la valoración del producto es muy buena. Un análisis estadístico completo se puede encontrar en el interior del artículo.

MDT del CNIG bajo una ortofoto en gvSIG. Cortesía del IGN

Por qué es importante el análisis de los usuarios de información geoespacial

Pero, ¿para que sirven unas estadísticas de este tipo?. Los autores del trabajo citado lo explican así «este análisis es de interés para justificar mejor la inversión en esos datos ciertamente costosos, poder segmentar el mercado, determinar tendencias y posibles oportunidades de desarrollo de productos de valor añadido, etc». Aunque los autores del artículo han elegido los MDE por razones prácticas, en realidad este análisis hay que realizarlo con todos los productos que las  instituciones ponen a disposición pública.

Otro punto importante es la calidad de la información geográfica. Tradicionalmente solemos pensar en los denominados, elementos de calidad, que mide aspectos como la exactitud posicional, temática y temporal de dato geográfico o su consistencia lógica; pero existe también lo que la literatura científica llama elementos generales de calidad, que hace referencia al propósito, uso y linaje del conjunto de datos geográficos.

El productor de datos debe proporcionar información sobre el grado de adecuación con que un conjunto de datos se ajusta a las especificaciones de un producto. Esto permite a las personas que hacen uso de esos datos conocer si son de suficiente calidad para su aplicación particular.

Es decir, la calidad en Cartografía se determina, en parte, por el uso que se le da a la información; distintos tipos de usuarios tendrán diferentes exigencias sobre la calidad. Y es que desde luego no tiene los mismos requisitos la cartografía de base de Pokemon Go que la utilizada para guiar a los coches sin conductor, por ejemplo.

Y esto tiene una influencia decisiva a la hora de elegir un perfil de metadatos, afecta directamente a los costos de producción y es determinante a la hora de cuantificar el retorno de la inversión (ROI), solo por citar solo algunos ejemplos. Y una excelente manera de conocer quien usa la información geoespacial (instituciones públicas, corporaciones locales, empresas, particulares, etc) y con que fines, es a través de encuestas voluntarias y anónimas.

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